Última entrega de esta trilogía, de un taxi, que ha dado mucho que hablar.

Este último capítulo comienza el lunes siguiente, cuando voy a coger un taxi en el Hotel para ir a trabajar, y me encuentro al taxista de la muerte!! En todo el tiempo que llevo, no he repetido con ningún taxi, y justo tengo que coincidir con mi “amigo”. Esta vez el viaje fue algo mas tranquilo, solo fue dos veces por el carril contrario. En la primera, en una calle de 3 carriles, estaba el semáforo en rojo, y para saltarse la cola, cruzo la doble linea amarilla y fue por el carril contrario hasta el primer lugar. Todo un crack. La segunda, había unos coches parados en un cruce dejando pasar a otros, y adelanto a todos por el carril contrario (doble linea amarilla que se salto). Decir, que no miraba si venir alguien, él se metía, y ya se apartaran los que vengan de frente. Así es la vida en Shenzhen. Otra vez que se dedico a hablarme, parece ser que no sabe que no le entiendo nada.

Pero aquí no se acaba todo, el martes (el día siguiente vamos), voy a volver a coger el taxi en el hotel para ir a trabajar, y me lo vuelvo a encontrar!!! pero atentos! se niega a cogerme (alguna que otra vez lo hacen, sobre todo si no saben a donde vas o no les viene de camino), pero no, me dice que yo no, prefiere a otro que justo salía del Hotel (igual su trayecto era mas largo?? no lo se). Es la bomba, en vez de ser yo el que se niegue a montarse en ese ataúd con ruedas, es él el que se niega a cogerme. Tremendo. Fue el auténtico WTF!! del día.

Como curiosidad decir, que las luces que parpadeaban y estaban fijas, seguían igual igual. Yo creo que era un fallo del cuadro de mandos ………………..


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Taxi de la muerte – Segunda parte

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